A mi futuro hijo

Este no es un artículo sobre tecnología, negocios, diseño, emprendimientos web ni nada que se le parezca. En esta oportunidad quiero escribir sobre algo que soñé recién y me despertó. Algo personal.

Acabo de tener un sueño extraño, donde mi ex novia me llamaba para decirme que estaba embarazada, de mí. En algún momento, entre los tiempos imperfectos de los sueños, me comunicaba que había decidido abortar. Yo, por convicciones propias y respetando su decisión, la apoyaba plenamente. Sin embargo, la noche anterior al procedimiento y apenas semanas luego de conocer sobre el embarazo, juntos en la misma cama, ella durmiendo y yo silencioso, me deslizo hasta encontrarme cara a cara con su panza. En ese instante comencé a hablarle en voz baja a mi futuro hijo, esto es lo que construí en base a lo que recuerdo:

¡Ey, hola! Mi nombre es Alejandro y soy tu futuro papá, me resulta tan ajeno y al mismo tiempo tan cálido usar ese término conmigo. Ya sé que para el resto aún no existís, que con las pocas semanas que pasaron es imposible que me escuches o sientas, pero las personas no solo existen en sí mismas sino en todos los demás. Y desde el momento en el cual me enteré que podías existir para el mundo, existís para mí.

No sé si vas a ser hombre o mujer, tampoco me importa, con tal de que seas. No será en esta oportunidad, pero algún día vas a nacer. Algún día vas a llegar a este mundo, no para ser una nueva versión mía, sino para ser una primera versión tuya. Única.

Tampoco sé si ella va a ser tu mamá, pero lo deseo. Porque, entre nosotros, sería lo mejor que nos puede pasar a los dos. Ella es una mujer hermosa, alta, de pelo oscuro y una sonrisa increíble. A veces me hace acordar a tu abuela. Espero que heredes esa hermosura, no porque sea importante, pero en este mundo te va a facilitar algunas cosas. Tu mamá tiene muchas virtudes que seguro vas a aprender a hacer propias, es una mujer honesta, inteligente, pasional, con buen humor y buen corazón. Claro, con todo esto vas a pensar que es la mujer perfecta, somos dos, pero no se lo digas porque no cree en la perfección. Si se viera con mis ojos cambiaría de opinión.

Este mundo tiene muchas cosas buenas y otras tantas malas, espero poder enseñarte a disfrutarlo. Vas a encontrarte con muchas limitaciones, obstáculos y problemas, no es nada para temer, al contrario, es para aprender y encontrar tu camino, y cuando lo necesites voy a estar ahí para ayudarte a superarlo. Te voy a dar la mano hasta que me pidas que la suelte.

Este mundo es un lugar fantástico, tan así que cada uno puede decidir la forma de vivirlo y sentirlo. Mirá si será mágico que de una misma cosa, cada persona puede ver algo diferente. Espero que veas el lado positivo, lo bueno de las cosas, porque ser feliz es una elección que quiero ayudarte a tomar.

Este mundo está lleno de personas y mensajes de todo tipo. No te dejes convencer de lo ajeno, hacé propio lo que creas que está bien. Nada es permanente ni absoluto, ninguna idea ni convicción es inamovible, todo es relativo, todo cambia y es importante cambiar. Defendé tu postura, pero no ciegamente, sino con los ojos bien abiertos para saber cuando estás equivocado y aprender del error, crecer. Suena difícil, pero en el fondo realmente nada importa demasiado, no te preocupes que las cosas tarde o temprano salen bien.

Esta vez no vamos a tener la suerte de encontrarnos, no vas a tener la posibilidad de vivir todo esto que te estoy diciendo, pero ya va a llegar el momento. Porque vos, mi futuro hijo, algún día vas a existir para todos los demás, también.

Espero que les haya gustado, no suelo compartir este tipo de cosas pero me pareció importante escribirlo apenas me desperté y acá está, en la red, para que no se pierda y encontrarlo de nuevo algún día.

Jueves 25 de agosto de 2011 en Pessoal